El cambio climático traerá consigo un grave perjuicio en todo el mundo, con aumento de las temperaturas, incendios forestales y mala calidad del aire, acompañado de mayores tasas de cáncer, especialmente de pulmón, piel y gastrointestinal. A esta conclusión llega un nuevo informe de la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos), del que da cuenta la agencia Europa Press.

Los impactos del cambio climático en la salud son grandes y se espera que sigan creciendo si no hay una acción rápida para ponerle un freno.

Las altas temperaturas, la mala calidad del aire y los incendios forestales provocan tasas más elevadas de enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Las temperaturas más cálidas y los cambios en las pautas de las precipitaciones aumentan el riesgo y la propagación de enfermedades transmitidas por vectores, como el paludismo y el dengue.

Los autores apuntan que es probable que las mayores amenazas de cáncer provengan de la contaminación del aire y de la exposición a la radiación ultravioleta y a las toxinas industriales, así como a las interrupciones del suministro de alimentos y de agua.

Se espera que el cáncer de pulmón, que ya es la principal causa de muerte por cáncer en todo el mundo, aumente como resultado de la creciente exposición a las partículas de la contaminación del aire, que se estima que son responsables de hasta el 15% de los nuevos casos.

Aunque los efectos generales del cambio climático en los cánceres relacionados con la nutrición son difíciles de determinar, según los autores, un estudio exhaustivo de modelización predijo más de medio millón de muertes relacionadas con el clima en todo el mundo, incluidas las muertes por cáncer, como resultado de los cambios en el suministro de alimentos para 2050, como la reducción del consumo de frutas y verduras.

El cambio climático ya está exacerbando las desigualdades sociales y económicas, lo que conduce a tasas más altas de migración y pobreza. Los autores señalan que las personas pobres y las comunidades de color se ven desproporcionadamente afectadas por el cáncer y tienen una mayor mortalidad por esta enfermedad. El Banco Mundial estima que el cambio climático empujará a 100 millones de personas en todo el mundo de nuevo a la pobreza para 2030.

También se prevé que se produzcan grandes trastornos en la infraestructura de los sistemas de atención de la salud para el control del cáncer, lo que podría afectar a todos los cánceres. La pandemia de covid-19 ha sido un claro ejemplo de esta perturbación, ya que ha desplazado los recursos médicos del cáncer y ha hecho que miles de pacientes retrasen las pruebas de detección del cáncer por temor a contraer el virus.

“Los fenómenos meteorológicos extremos, como las tormentas e inundaciones, pueden destruir o dañar la infraestructura de atención de la salud, reduciendo la calidad y la disponibilidad de la atención de la salud”, aseguran los autores.

Estos eventos también interrumpen la prestación de servicios al causar escasez de energía, interrumpiendo las cadenas de suministro, transporte y comunicación, y dando lugar a la escasez de personal.